El primer paso es el más importante. El segundo, el tercero...todos vendrán seguidos y entonces el camino será fácil. Más fácil que antes del primer paso.
He encontrado esta página al buscar sobre autolesiones.
Hoy he tenido dos ataques, a mediodia y hace dos horas, no se si de ira, ansiedad... sólo sé que tenía en la cabeza un acumulo tremendo de contradiccciones y pensamientos, de emociones incomprensibles que no sabía verbalizar, todo en medio de una discusión absurda sobre una montaña hecha de un grano de arena. Y en medio de todo el absurdo yo, ansiando la calma en medio de un millón de tensiones que tiraban cada vez más. Sentía que si no daba rienda suelta a esa tensión, que si la mantenía dentro por no explotar, entonces seguiría y seguiría creciendo, no me permitía permanecer tranquila ni en calma para poder pensar ni por un momento. Asi que en un momento dado me he dejado ir y he empezado a golpes contra la pared, las sillas conmigo misma, arañazos y mordidas me he dejado caer al suelo, coonvulsionando y llorando, en esos momentos ya no tengo consciencia y casi todo lo que pudiera pasar me da igual. He tardado mucho en calmarme y he llorado como una niña pequeña, me he sentido muy sola y desamparada. Como si al fin me hubiése dejado vencer. Y muy triste, extrañando muchísimo a un ser querido fallecido que me cuidó siempre. Como si nadie más en el mundo me cuidase o me pudiera querer como lo hizo. Para ella yo era lo primero pero he sentido que para nadie más lo soy. me he ido calmando yo misma, sintiendo que no tenía más remedio pues no podía contar con nadie más.
Y bien, éste es mi primer paso. No puedo dejar pasar estos acontecimientos. Quiero saber por qué me sucede y cómo remediarlos y confio encontrar pronto las claves para afrontarlo.
Un saludo :)
- blog de lavanda
- Inicia sesión o regístrate para enviar comentarios
Fluir
Hola Lavanda.
Tu inicio me recuerda mucho a los consejos que suelo recibir de la gente que debe ayudarme. Probablemente tengan razón pero hay que dar tantos pasos hasta llegar a ese punto que todavía no me lo termino de creer.
Leyendo el testimonio que me cuentas me he sentido identificada en parte y eso me ha despertado un profundo sentimiento de tristeza pero también de cariño. He deseado abrazar esa figura abatida en el suelo y susurrarle palabras de consuelo.
No todo encaja conmigo pero me he identificado con muchas cosas. No sé si debería decir que por suerte, casualidad o gracias a mi misma no he sufrido muchos ataques pero si he llegado a puntos de tirarme al suelo hecha un ovillo a llorar o sentirme que apenas me llegaba el aire a los pulmones. Leyendo me siento afortunada de que no hayan ido más allá.
Se supone que yo escribo para ayudarte y aquí estoy hablando sólo de mi misma, lo cual no creo que te sirva de mucho pero ¿qué te puedo decir?
Muchas veces me he preguntado, como tú, porqué me sucede esto y como solucionarlo. Me temo que no tengo la respuesta ni la receta mágica pero estoy en ello. Últimamente me ha dado por la lectura y estoy con un libro de Osho que insiste en el fluir con la naturaleza y tomar contacto con el cuerpo.
En algunas cosas no estoy de acuerdo y me parecen demasiado radicales y exóticas pero he vencido el sentido del ridículo que me inspiraba y he probado a dialogar con mi cuerpo. No te puedo decir que haya habido cambios milagrosos pero empiezo a intuir más conocimiento sobre mi misma que me puede ser útil en el futuro.
No quiero extenderme más, sin saber si te aburro, te incordio o qué así que sólo terminaré diciéndote que mucho ánimo en este nuevo camino que has elegido.
Fluir más, luchar menos
Hola Kela.
En absoluto pienses que me aburren o me incordian tus palabras. Todo lo contrario. Estoy muy agradecida de que dediques un rato de tu tiempo a escribir y exponer tus reflexiones sobre mi caso, por ejemplo en lo de los ataques (lo escribo ahora y me parece increible haber llegado a esos extremos). Me has transmitido ternura y abrigo sólo con tus palabras. Me sirven de mucho, de verdad.
Conozco a Osho, me ocurre como a tí, tiene cosas muy buenas y otras con las que no estoy de acuerdo. Pero es cierto que las buenas, pueden llegar a ser de mucha ayuda. Tengo también otros libros a los que tengo que volver, ya que me ayudaron mucho hace cuatro años.
Tuve una época bastante chunga, ruptura sentimental, problemas económicos, asumí demasiadas responsabilidades para mi edad y me vi sola con todas ellas... estalló todo un caos! Pero era necesario para hacerme reaccionar y yo lo sabía. Así que después de llorar y dejar salir todos mis nervios, me puse a trabajar conmigo misma. Dediqué todo el tiempo a mí misma, a indagar en mis verdaderas necesidades y en buscarme a mi misma.
Luego fue la época de mi vida de mayor crecimiento, tanto personal como laboral, en todos los aspectos, recuerdo esa época como la mejor y más feliz. Me sentí plena como nunca antes... y como nunca después.
A los pocos meses me volvieron a atrapar el stress, las convenciones, la rutina y su engañosa prisa, empecé a dormir menos, a correr más... Y volvieron de nuevo los nervios, los estallidos y la pérdida de quien tanto me había costado encontrar: yo misma, para dar paso a un yo en el que verdaderamente no me gusta reconozcerme, producto de la prisa y la ansiedad.
Y ahora en esas estoy, en recuperar aquella calma que llegué a lograr a través de ejercicios, y de trabajar la conciencia, mucha conciencia del momento presente. Yo comprobé que hay cosas que funcionan, está claro que requieren cierto esfuerzo, pero vale mucho la pena. Durante ese tiempo, aplicaba a mi vida todo aquello que leia y me parecia positivo. A veces cosas muy básicas, pero que solemos pasar por alto (cómo escuchar verdaderamente a alguien que nos está hablando, escuchar con todos los sentidos; o preguntar ¿qué tal? y esperar a la respuesta antes de seguir hablando). Tengo bastantes anotaciones de diferentes aspectos emocionales; tengo en mente construir un blog en torno al crecimiento personal y de hecho creo que esa será una buena terapia para recuperar muchas de lsa cosas que aprendí y he ido dejando a un lado en este tiempo. Espero comenzar pronto y que te pueda resultar de ayuda, así como a todo aquel que lo visite.
Respecto a la receta, yo he descubierto no hace mucho que hay un ingrediente básico que no puedo ignorar y que me ayuda a rebajar mucho el nivel de stress: la siesta. Desde que empezó el año comencé a echar la siesta y de verdad que me ayuda muchísimo. Estoy más tranquila, y descanso mejor por las noches, me levanto más relajada. Todo esto de indagar en los beneficios de la siesta me vino a través de un libro de Bruno Comby titulado "Las virtudes de la siesta". Para mi fue realmente positivo. :) Conclusión: la raíz de todos mis problemas es el excesivo stress, al que me voy sometiendo poco a poco, sin darme cuenta hasta que me asfixia y me hace explotar. En el fondo creo sinceramente en el lado positivo de las crisis. Toda crisis es un escalón, que podemos subir o ignorar y permanecer por debajo de donde podríamos estar. Creo que el crecimiento es una cuestión de actitud ante los problemas.
Muchas gracias Kela por tu ánimo y sobre todo por tus palabras. Como bien dices, FLUIR... fluir más, luchar menos, eso es lo que necesito.
Por favor sigue compartiendo tus experiencias, me resulta muy útil conocer casos similares al mio. Gracias de nuevo.
Un saludo.