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El árbol

Camino solitaria por una playa desierta. El sol en lo alto va opacando su brillo. El mar me regala palabras en un idioma creado sólo para que yo lo entienda. La playa se hace cada vez más basta. De pronto, a lo lejos, vislumbro un alto algarrobo dorado. Algo me dice que debo treparme a él. Trato de hacerlo pero mis brazos son muy cortos y mis manos pierden fuerza. En lo alto, entre sus ramas, hay un niño pequeño que pide ayuda. Su mirada es triste pero esperanzada.Cierro los ojos y me dejo transportar por una música muy suave.Todo se vuelve azul. Ya estoy en la cima junto al niño que ahora sonríe. Yo me siento liviana y en paz.